La toma es una de las formas de lucha más efectivas del movimiento estudiantil secundarista. Esta guía explica cómo organizarla, sostenerla y negociar desde ella.
La toma estudiantil es una forma de acción directa en la que los estudiantes toman el control de las instalaciones de su institución para visibilizar una problemática y forzar una negociación. En Colombia tiene una historia larga: desde las primeras tomas de los años 70 hasta las 25 tomas que ocurrieron solo en Bogotá durante 2012.
No es un acto de vandalismo ni de desorden. Es una herramienta política que, cuando está bien organizada, es de las más efectivas para conseguir respuestas concretas de instituciones y entidades que de otra forma ignoran los problemas.
Una toma no es el primer paso. Es una medida de presión que se usa cuando las vías institucionales han sido agotadas o ignoradas. Antes de una toma debe haber:
Una toma sin respaldo mayoritario se convierte en un problema para los organizadores sin generar presión real sobre la institución.
Ninguna toma legítima se hace sin mandato asambleario. Antes de actuar convoca una asamblea estudiantil donde se:
La asamblea también define el pliego de peticiones: las demandas concretas cuyo cumplimiento levantaría la toma.
El pliego debe ser concreto, verificable y realista. No “mejorar la calidad de la educación” sino “reparar los baños del bloque B en un plazo máximo de 30 días calendario”.
Una toma que no está organizada internamente colapsa en 24 horas. Antes de iniciar define:
Comisiones de trabajo:
Turnos y horarios: Define quiénes se quedan en la noche (si la toma es de varios días), cómo se rotan los turnos, quién puede salir y entrar.
El momento de iniciar la toma debe ser sorpresivo para la institución pero planificado al detalle por los estudiantes.
Lo más común es iniciar temprano en la mañana, antes de que lleguen los docentes y directivos, tomando los accesos principales.
Al iniciar la toma:
Comunicado inmediato - publicar en redes sociales y enviar a medios de comunicación el comunicado explicando las razones de la toma y el pliego de peticiones. Haz esto en los primeros 30 minutos.
Notificación formal - informar por escrito al rector/rectora que los estudiantes han tomado la institución y cuáles son las condiciones para levantarla.
Contacto con aliados - avisar a la ANDES regional, a FECODE (si hay maestros solidarios), a la Personería Estudiantil, a padres de familia que apoyen.
La disciplina interna es lo que sostiene una toma.
Reglas básicas que el movimiento estudiantil ha aprendido con la experiencia:
Sobre los docentes y el personal: La mayoría de los maestros comprenden y apoyan las tomas legítimas. Comunica claramente que la toma no es contra ellos sino contra decisiones institucionales o de la Secretaría de Educación. Algunos pueden sumarse, lo que fortalece enormemente la posición negociadora.
La toma existe para forzar una negociación, no para durar indefinidamente. Cuando la institución o la Secretaría solicite una mesa de diálogo, la comisión de negociación entra en acción.
Principios de la negociación:
Nunca negociar sin el pliego en la mano. Las conversaciones informales sin el pliego como referencia son una trampa - la institución puede hacer promesas vagas que después no cumple.
Las decisiones las toma la asamblea, no la comisión. La comisión de negociación lleva propuestas a la asamblea, que decide si acepta. Esto evita que la institución presione a los negociadores individualmente y los divide.
Exige compromisos escritos y firmados. Las promesas verbales no existen. Todo acuerdo debe quedar en un acta firmada por la institución (rector/secretaría de educación según el caso), con fechas concretas y mecanismos de verificación.
No levantes la toma hasta tener el acta firmada. Esta es la regla más importante. Muchas tomas se han levantado con promesas verbales que nunca se cumplieron.
Cuando los acuerdos están firmados y la asamblea los valida, se levanta la toma. El levantamiento también es un acto político.
¿Es ilegal una toma? En Colombia la toma estudiantil pacífica se ha reconocido jurisprudencialmente como ejercicio del derecho a la protesta y la reunión. No es un delito en sí misma.
¿Pueden expulsarte por participar? Los estudiantes no pueden ser sancionados disciplinariamente por ejercer el derecho a la protesta. El Artículo 38 de la Constitución garantiza el derecho de asociación y el Artículo 37 el derecho de reunión y manifestación. Si hay amenaza de sanción, es el momento de una tutela.
¿Puede entrar la Policía? Solo con orden judicial o en caso de flagrancia de un delito. Una toma pacífica no constituye flagrancia. Si se presenta la Policía, no confrontes - muestra el comunicado, reitera el carácter pacífico, contacta inmediatamente a la ANDES regional y a un abogado.
Documenta cualquier amenaza o intimidación. Si un directivo amenaza con sanciones, llama a la Policía de forma injustificada o impide el acceso a agua y alimentos, eso es material para una tutela.
Las tomas más exitosas en la historia de la ANDES y del movimiento estudiantil colombiano tienen en común:
La toma del Colegio La Amistad en 2008 duró una semana y terminó en negociación directa con la Secretaría de Educación. La del Instituto Técnico Piloto en Tunjuelito en 2012 duró 48 días - una de las más largas registradas - y consiguió compromisos de inversión en infraestructura. No son anécdotas: son experiencias acumuladas que este movimiento debe conocer y aprender.