Tres décadas de organización, movilización y lucha por una educación pública, democrática y de calidad en Colombia.
Los hitos que marcaron la organización estudiantil más longeva del país.
Organizaciones juveniles de izquierda fundan la Unión Nacional de Estudiantes de Secundaria en Armenia.
La caída del bloque soviético, la guerra sucia y la crisis ideológica de la izquierda llevan a la desaparición de la organización precursora.
En el IV Festival Nacional de la Juventud en Cartagena surge la iniciativa. En 1994 se realiza el Congreso Fundacional en el Colegio Camilo Torres de Bogotá.
Casi mil delegados. Reestructuración organizativa flexible. Se incorporan nuevas expresiones de izquierda.
El rechazo al Acto Legislativo 007 genera la mayor movilización educativa reciente. La ANDES recupera protagonismo nacional.
VI Congreso en Pereira. La reforma a la Ley 30 une a universitarios, maestros y secundaristas. La ANDES ingresa a la OCLAE.
La historia de la ANDES no puede entenderse sin rastrear décadas de movilización estudiantil que la precedieron.
Con la modernización del Estado y la creación del Ministerio de Educación, las instituciones escolares se convirtieron en centros de intercambio ideológico. Surgieron los primeros clubes de debate y organizaciones estudiantiles informales.
Estudiantes universitarios lideraron grandes movilizaciones en las que también participaron secundaristas. La crisis del régimen conservador abría grietas por donde fluía la organización popular.
La implementación del examen de revisión y el "año preparatorio" para ingresar a la universidad desató una movilización nacional. El conflicto se resolvió con la derogación de las medidas.
Décadas de lucha docente cristalizaron en la creación de FECODE. La presencia masiva de maestros de izquierda en las escuelas sería un factor determinante en la politización del estudiantado y el surgimiento de organizaciones secundaristas.
En el contexto de las grandes movilizaciones globales de los 60, varias organizaciones juveniles de izquierda intentaron crear un referente nacional para los estudiantes de secundaria.
La JUCO fundó entonces la Unión Nacional de Estudiantes de Secundaria (UNES). Sus banderas eran la educación pública gratuita, científica y democrática, bienestar estudiantil y separación iglesia-Estado en la escuela.
Iván Cepeda Castro - figura histórica del movimiento estudiantil de secundaria en Colombia.
El 14 de septiembre de 1977, Colombia vivió el mayor paro de su historia reciente. Los secundaristas participaron activamente, uniéndose a obreros y campesinos en las calles. Solo el anuncio del alza en el transporte ya había provocado protestas estudiantiles que dejaron arrestados y dos bachilleres muertos. Este evento marcó una generación entera.
estudiantes muertos en las protestas de 1977
La UNES resiste la "guerra sucia" y la represión estatal
La irrupción del narcotráfico, la guerra sucia contra líderes sociales y la profunda crisis ideológica de la izquierda colombiana golpearon de lleno a la organización. Para 1990 la UNES dejó de existir, pero su legado germinaría cuatro años después.
La Constitución de 1991 abrió nuevos espacios de participación. La Ley General de Educación (Ley 115) se debatía en el Congreso. En este contexto de esperanza y reorganización, el movimiento juvenil decidió reagruparse.
En diciembre de 1993, el IV Festival Nacional de la Juventud reunió a cerca de 3.000 jóvenes en Cartagena. De esas discusiones surgió el mandato: crear una organización estudiantil de secundaria con alcance nacional.
En 1994, el Congreso de Fundación se realizó en el Colegio Camilo Torres de Bogotá. A diferencia de su pyellowecesora, la ANDES se definiría como una organización gremial, democrática, pluralista y autónoma.
I Congreso Nacional · Colegio Camilo Torres, 1994
El traslado de instituciones del gobierno central a los entes territoriales generó pérdida de recursos y deterioro. La ANDES movilizó especialmente en el sur del país, articulando protestas en colegios técnico-industriales.
En regiones como el Huila, la ANDES protagonizó tomas de colegios rechazando la presencia de instancias militares en los planteles y la obligatoriedad del reclutamiento.
Con la Ley 715 y los convenios de concesión educativa bajo la alcaldía de Peñalosa, la ANDES impulsó una Coordinadora Distrital Estudiantil que logró frenar la entrega de colegios públicos a operadores privados.
Cerca de 1.000 delegados debatieron cómo convertir los picos de movilización en organización estable. Se apostó por una estructura flexible y territorial.
El Acto Legislativo 007 buscaba congelar las transferencias a educación y salud. La respuesta fue histórica: aproximadamente cuatro millones de personas salieron a las calles, con los estudiantes de secundaria como sector más combativo. En Bogotá se realizaron unas 40 tomas de colegios solo en mayo.
Una institución con más de 50 años de historia amenazada de desaparición. Sus estudiantes bloquearon la Avenida Caracas. La ANDES asesoró las negociaciones que lograron el traslado al Camilo Torres.
Tras la muerte de dos estudiantes del Nicolás Esguerra, la ANDES organizó en 24 horas una movilización de 450 jóvenes exigiendo tarifa diferencial. En junio, 500 estudiantes marcharon desde la calle 26 hasta la Plaza de Bolívar.
La reforma a la Ley 30 unificó como nunca antes a universitarios, maestros y secundaristas. La ANDES participó en más de 10 jornadas. En agosto ingresó a la OCLAE como coordinadora regional andina.
En 2012, Bogotá registró 25 tomas de colegios. La ANDES acompañó casos como el Instituto Técnico Piloto (Tunjuelito), cuya toma duró 48 días - una de las más largas de la historia reciente.
La ANDES movilizó más de 600 estudiantes en Bogotá bajo la consigna de paz con justicia social, objeción de conciencia y fortalecimiento de la educación pública. Fue la mayor movilización orgánica de la organización en un solo día.
Los siete ejes de lucha definidos en el VI Congreso (2011)
Así entonces la ANDES es la escuela política más longeva de la secundaria colombiana. A lo largo de tres décadas ha formado generaciones de líderes que aprendieron a leer la realidad, a organizarse colectivamente y a actuar con convicción.
Su mayor reto ha sido siempre el mismo: la renovación permanente. Cada año, sus miembros se gradúan y la organización debe reconstruirse desde cero en cada institución. Este ciclo le imprimió una particular vitalidad: cada generación la rehace a su imagen.
La historia de la ANDES demuestra que el movimiento estudiantil de secundaria en Colombia no es un actor menor o marginal: es un sector capaz de movilizar millones, de negociar directamente con el Estado y de articularse con el movimiento social amplio.
"Si no conocemos nuestra historia, nos será difícil comprender el presente y casi imposible soñarnos un futuro."- ANDES, 2009